Originalmente hubo allí una serie de barracones para la comercialización de esclavos negros, camiseta barcelona mientras que en el período independiente comenzaron a funcionar los primeros saladeros (cobertizos en que se salaba la carne vacuna para la exportación) y curtiembres de cuero. En 1992, una camiseta de fútbol media costaba 30 euros (4.995 pesetas).